miércoles, 3 de diciembre de 2014

Inmutable

Las luces se encendieron de pronto, cegándonos momentáneamente.
La madrugada ya no era la misma.

Nuestras sombras se proyectaban más largas que nuestra fe. Nuestras sombras eran ahora sólo mías.
Y como niño huyendo de las verdades mundanas, comprendí.

Y una vez más, los pasillos que conocimos juntos me acogieron.
Y eran blancos, sí, como los recordé por siempre. Pasillos eternos que ya no recuerdas. Esos que ahora yo recuerdo por los dos.

Desapareces ahora, contando tus pasos, marcando el ritmo de nuevos valses, dibujando tu silueta en otros lugares.

Inmaculada la luz que nos enceguece.
Inmutables las sonrisas que fingimos nuevamente.

sábado, 4 de octubre de 2014

Distante

Entre notas oxidadas, golpea el metálico sonido de las promesas olvidadas. Promesas que con el tiempo se volvieron imposibles y distantes. Promesas de algo que nos parecía tan fácil, tan cierto.
Entre fotografías amarillas, puliendo el métalico corazón que forjamos con el tiempo. El metálico golpe de la vida en los sueños, rompiendo nuestros planes bien trazados. Destruyendo lo que construimos con nubes de nuestras más inocentes esperanzas.
Entre el sepia del pensamiento, intento nuevamente traer a los que fuimos alguna vez, en una sonrisa inocente, en un movimiento perspicaz de la mente. Traigo juntas las almas que ya no caben en nuestros cuerpos, cuando todo era grande y perfecto.
En la espera encontramos las raíces de lo cotidiano; y así en nuestra rutina, nuestro fuego, otrora eterno, se nos fue apagando. Ya no ardian las palabras en el pecho, ya tu sombra no quemaba al escaparse de mis manos.
Nacían nuevos tiempos del olvido, y nuestras raíces nos alejaban mientras tanto.
Llegó así el día en que los recuerdos no existían y las cenizas eran solo gris en el paisaje.
Eran las mismas esperanzas con rostros nuevos cada día.
Era el silencio mismo con el que empezaron a alejarse nuestras vidas

viernes, 26 de septiembre de 2014

Expectante

Son esas curvas peligrosas, curvas de medialuna, en las que las sombras se alojan.
Sombras de besos fugaces, de besos que no podemos olvidar, de los besos que nos dábamos en aquel verde que nunca conocimos. Son los besos que nunca pudieron ser más que un deseo, un apretón de manos cordial y un fingido saludo casual.
Son esas curvas que nos matan, curvas que nos pesan más que los pecados que aún anhelamos cometer.
Desencadenarnos de las miradas y las sonrisas, dejar todo lo real. Dejar de jugar a los perfectos, a los sinceros.
Son los labios correctos en los amores errados, mendigando migajas de lo que nunca tuvimos entre brazos, en recuerdos de lo que siempre quisimos tener.
Son nuestras cadenas voluntarias, son nuestros demonios de siempre, que nos impiden quemarnos como la madera y las brasas.
Es nuestro 'buen día' cínico cada vez que cruzamos esas miradas, las curvas incorrectas en la sonrisa fingida, y la fuerza sobrehumana en nuestro empeño de no ceder.
Sangra púrpura nuestra voluntad.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Inesperado

Y bajo la oscuridad de la nueva luna se desangra nuevamente la desesperación, en movimientos lentos y pausados, rítmicos y bruscos.
Son las esperanzas que me traen tus artimañas, tus juegos de seducción, y yo vuelo despreocupado, como la mosca que alimentará las entrañas de la araña astuta. Y me dejo atrapar en tus redes rojas, ansioso, tembloroso, deseando ser comido, deseando conocerte toda, una y otra vez, mientras me devoras, mientras me vuelvo parte tuya.
Dos necios jugando el mismo juego de astucia, con movimientos difusos, casi imperceptibles por la niebla que creamos con nuestras falsas intenciones, con nuestras mentiras. Siempre te he deseado, aquí en mis brazos, aquí conmigo, calentando la almohada que hasta ahora dejo vacía, esperando tu llegada, imaginando que tu cuerpo llena el espacio del que cada noche reclama la silueta que dibujo y desdibujo con las manos.
Es hora de que caigamos en la tentación, y que las palabras educadas se deshagan en nuestros labios, torpes, tratándo de unirse y convertirse en una sola esencia.
Ven mujer, deja de inventar pretextos, esta noche moriremos en nuestras más oscuras intenciones, una y otra y otra vez, hasta que sólo quede una sonrisa de satisfacción en nuestros rostros.

martes, 12 de agosto de 2014

Invariable

Juega el viento con la vida entre brisas, meciendo los sueños de los que sueñan despiertos, bailando con las hojas de los árboles jóvenes, al compás del ritmo que se va marcando en las noches que nos saben a melancolía.
Ayer tú fuiste, en la lluvia golpeando las ventanas de la casa, en las idas y venidas por las calles que olían, levemente, a primavera.
Entre las frases titubeantes de cariño te dibujabas serena, blanca, como la espuma del mar. Y entre pensamientos te alzabas imponente y majestuosa, como el azabache de la noche.
Cálidas tus manos, mas frías tus miradas hacia la realidad del mundo. Eras fuerte en tus amores, eras frágil en las pasiones.
Te dibujabas en pensamientos, siempre clara, maravillosa, y eras tú en cada suspiro, en cada idea nacida de la locura de amarte; eras tú desvaneciéndote lentamente en la silueta que dibujan las manos que tratan de alcanzarte.
Invisible a los ojos que te buscan entre las luces de la ciudad, maldiciendo la hora en que te difuminas con el amanecer.
Eterna diosa de los ciegos; ciegos ante el mundo, ciegos para ti.

lunes, 11 de agosto de 2014

Resurgente

¿Qué ha pasado, caminante?
No es nada preocupante.

¿Qué ha pasado, caminante?
Se ha vestido la luna de cuarto menguante.

¿Qué has vivido, caminante?
Mi camino, solamente.

¿Qué has vivido, caminante?
La tristeza del polvo en el viento constante.

¿Qué trajiste, caminante?
Penas en los hombros, corazón palpitante.

¿Qué trajiste, caminante?
En mi mente, el recuerdo de su ser, embriagante.

¿Qué has dejado, caminante?
Lo olvidado, lo pasado.

¿Qué has dejado, caminante?
Lo pasado, lo olvidado.

viernes, 25 de julio de 2014

Inquietante

Es la imagen del sueño que alguna vez tuviste, como sombras en tu vida del pasado que ya no existe.
Es la sonrisa entre lágrimas, llena de ironía y la dicha que la causa, rebosante de apatía.
Es la caída de lo alto, hacia el fondo del abismo. La demencia intencional, la culpa de uno mismo.
Es la mirada furtiva que escapa de su celda, que hace juego con la lluvia, que en pobreza se consuela.
Es el dolor en tu pecho, al recordarte cada fallo. Es la suavidad que ya no siente al tomarte de las manos.
Es amor al que no te merece, consumiéndote la vida, apagando lentamente, bien adentro, lo que ardía.
Es tu alma traicionando, ahora mismo, su alegría, mientras vuela a encontrarse, nuevamente, con la mia.

lunes, 7 de julio de 2014

Persistente

Noches de frío, de necesidad. Noches como hoy sólo ayudan a la cavilación y a la impaciencia, a los planes descabellados, mientras nos acompañamos con el calor de las ideas, del café y del azul de todo.
Lejos estamos del inicio, mas no sentimos el progreso. A las costumbres nos terminamos acostumbrando, pues la nieve no es nuestra mejor aliada para discernir los paisajes, cada vez más blancos, y a la vez difusos.
Es noche de pasos largos y huellas cortas. Profundas como el cielo, firmes como las montañas.
Atrás hemos dejado la historia, para tomarla como señal, para guiarnos, para nuestra referencia. Atrás nos fuimos quedando, en cada paso, mientras seguimos avanzando.
Cazadores sin rumbo, dominando lentamente nuestra vocacion de humanos: cazadores de demonios, de los peores, de los propios.

domingo, 29 de junio de 2014

Grande

Sangra el que tiene sangre, pero viven todos.
Ríe el que no tiene motivos, pero viven todos.
Cae el de brazos cortos, pero viven todos.
Se alza solamente uno

lunes, 23 de junio de 2014

Definitivo

En el curso del río nos perdimos. Agua cristalina, digna de nuestra sed.

Entre brisas jugábamos. Viento azul, digno de nuestra piel.

Entre besos nos quemamos. Selva virgen, digna de nuestro fuego.

En desiertos esperamos. Eternos, inmutables, definitivos.

domingo, 15 de junio de 2014

Atemporal

Me iré, como siempre me voy.
Sin mirar atrás, sin lamentarme de lo sucedido y sin desear otro desenlace.
Lo decidido fue lo que quise, concientemente o no, fue lo que quise.

Me iré, como siempre me voy.
Siendo cada vez un poco más diferente, siendo cada vez un poco más ajeno.
Y, a la vez, un poco más yo.

Me iré, como siempre me voy.
Con la frente en alto, con los pasos firmes, con los puños cerrados.
Con la mente clara.

Me iré, como siempre me voy.
Pero esta vez no buscaré mientras busco.
Esta vez encontraré mientras encuentro.

Me iré, como siempre me voy.
Con las manos vacías.
Y valiendo más que antes.

Muero y voy.

viernes, 13 de junio de 2014

Mortal

Hoy es día de encuentros.
Comencemos a encontrarnos.
Encontremos lo perdido,
sin perder lo encontrado.







Llueve, pero tenemos techo.
Tenemos techo,
pero no tenemos lluvia.
Y las plantas crecen.

Las huellas se borran,
las suelas se desgastan.
El camino queda.
Los pasos quedan.

Todos somos mortales