Esta noche, en la luna más solitaria, bajo las estrellas inexistentes.
Te acercaste serena y me preguntaste cómo estaba.
Y yo te vi. Y sonreías.
Y no cambiaste, eras bella.
Eres ella.
Y en nuestro idioma olvidado, contado solo por los suspiros del viento, regresaste.
Y te encontré más sepia, y te encontré más sabia, y te encontré en el café antes de dormir.
Pero no cambiaste y aún sonreías, aún soñabas.
Eres ella.
Y yo que te buscaba en la luz tenue de los faroles, de aquellas calles que alguna vez recorrimos en Febrero o en Marzo, esas calles que fueron testigos de tu risa, que fueron testigos de ti.
Y en mis versos imperfectos, en mis noches de soledad, trataba de atraparte nuevamente.
Y escapabas fugaz de mí, escapabas nuevamente de mí.
Pero te vi en el atardecer, y sonreías.
Pero yo ya no soy él
Mortal y atemporal
domingo, 13 de noviembre de 2016
domingo, 11 de octubre de 2015
Crece
Años de historia escritos en el sepia del recuerdo. Casi sin darnos cuenta hemos pasado del cuarto de siglo.
Casi sin darnos cuenta se nos van los días.
A veces olvidamos quién cuenta nuestra historia, a veces esperamos un nuevo locutor.
A veces creemos que se repite nuestro día a día, y a veces añoramos la vieja rutina que hace algunos años nos cansó.
Clavando la mirada en un punto muerto del techo, pensamos en los pasos que hemos dado, y de vez en cuando, en algunos que quizás no debimos dar. A veces, enfocamos el infinito, y recordamos las decisiones que escaparon de nosotros y también aquellas que dejamos escapar.
Estamos viejos en el cuerpo, pero es importante que nuestra alma no se llegue a contagiar.
Somos nuestra historia, es cierto, pero también somos lo que nos falta caminar.
Levanta la mirada, no hay tiempo para arrepentirse de nada.
Casi sin darnos cuenta se nos van los días.
A veces olvidamos quién cuenta nuestra historia, a veces esperamos un nuevo locutor.
A veces creemos que se repite nuestro día a día, y a veces añoramos la vieja rutina que hace algunos años nos cansó.
Clavando la mirada en un punto muerto del techo, pensamos en los pasos que hemos dado, y de vez en cuando, en algunos que quizás no debimos dar. A veces, enfocamos el infinito, y recordamos las decisiones que escaparon de nosotros y también aquellas que dejamos escapar.
Estamos viejos en el cuerpo, pero es importante que nuestra alma no se llegue a contagiar.
Somos nuestra historia, es cierto, pero también somos lo que nos falta caminar.
Levanta la mirada, no hay tiempo para arrepentirse de nada.
domingo, 31 de mayo de 2015
Deslumbrante
Sueños grandes y altas expectativas,
No siempre terminamos como queríamos (a veces terminamos mejor).
Y aunque a veces sintamos que nuestras causas sólo nos estorban (peso muerto en nuestras vidas), es necesario darnos cuenta que las acciones más grandes son siempre solitarias.
No siempre terminamos como queríamos (a veces terminamos mejor).
Y aunque a veces sintamos que nuestras causas sólo nos estorban (peso muerto en nuestras vidas), es necesario darnos cuenta que las acciones más grandes son siempre solitarias.
Eres increíble, que no se te olvide nunca
lunes, 4 de mayo de 2015
Cobarde
Da vueltas.
La habitación. La cama. La casa da vueltas.
Nuestros ojos en el vacío, buscando la salida de nuestra prisión esférica, llorando lágrimas secas y viejas, lágrimas que ya han sido lloradas y que vienen a rendirse nuevamente a tus pies.
Inalcanzable esperanza, todas las batallas las hemos dado por perdidas. Y hemos peleado hasta el cansancio por nuestras causas que nunca vieron la luz del día. Fuimos libres alguna vez, es cierto, pero el éxtasis nos embriagó cual licor, y ahora caemos en delirio nuevamente.
Inalcanzable.
Con nuestras armaduras cotidianas, nos despertamos, hastiados del olor a café, falsa promesa del nuevo día. Caballeros de falsos ideales, defendiendo nuestros reyes muertos, tratando de resucitar a nuestros dioses con rituales de fe.
Una vez más, ha caido la diosa. Pero esta vez, se le ha dibujado una sonrisa.
La habitación. La cama. La casa da vueltas.
Nuestros ojos en el vacío, buscando la salida de nuestra prisión esférica, llorando lágrimas secas y viejas, lágrimas que ya han sido lloradas y que vienen a rendirse nuevamente a tus pies.
Inalcanzable esperanza, todas las batallas las hemos dado por perdidas. Y hemos peleado hasta el cansancio por nuestras causas que nunca vieron la luz del día. Fuimos libres alguna vez, es cierto, pero el éxtasis nos embriagó cual licor, y ahora caemos en delirio nuevamente.
Inalcanzable.
Con nuestras armaduras cotidianas, nos despertamos, hastiados del olor a café, falsa promesa del nuevo día. Caballeros de falsos ideales, defendiendo nuestros reyes muertos, tratando de resucitar a nuestros dioses con rituales de fe.
Una vez más, ha caido la diosa. Pero esta vez, se le ha dibujado una sonrisa.
viernes, 1 de mayo de 2015
Conformista
No hubo inicio, todos comenzamos mirando hacia el fin,
con los sueños de lo que lograríamos mañana y el juego de sombras, tan difuso, que llamamos futuro.
Somos las desilusiones de los niños de ayer, pero seguimos siendo nuestra propia esperanza.
Jugando con el viento a favor, no tenemos miedo de perdernos después del huracán.
Lo tenemos todo decidido, sabemos lo que queremos, sabemos qué es lo correcto, hasta que la duda nos invade por completo, y nos damos cuenta que todos estamos equivocados.
A veces quisiera saber cómo defender mi posición.
A veces me gustaría entender cómo quedarme conforme con una posición.
con los sueños de lo que lograríamos mañana y el juego de sombras, tan difuso, que llamamos futuro.
Somos las desilusiones de los niños de ayer, pero seguimos siendo nuestra propia esperanza.
Jugando con el viento a favor, no tenemos miedo de perdernos después del huracán.
Lo tenemos todo decidido, sabemos lo que queremos, sabemos qué es lo correcto, hasta que la duda nos invade por completo, y nos damos cuenta que todos estamos equivocados.
A veces quisiera saber cómo defender mi posición.
A veces me gustaría entender cómo quedarme conforme con una posición.
miércoles, 4 de febrero de 2015
Confuso
Las sombras se pintan de dos maneras.
Las primeras son reales.
Las segundas son las que creamos.
Ambas son inofensivas si es que sabemos distinguir entre ellas.
Las luces se pintan de dos maneras.
Las primeras son reales.
Las segundas son las que imaginamos.
Ambas son peligrosas.
lunes, 2 de febrero de 2015
Fuerte
Viejos hábitos con viejos desconocidos...
Más que desconocidos, olvidados.
¿No olvida uno, acaso, porque no quiere recordar? Y las decisiones vuelven, y uno ya no sabe si está la cara descubierta o si está usando una careta. Y el teatro se vuelve vida, y la verdadera vida se pierde.
Pero los hábitos viejos, ¿se pueden usar con gente nueva? ¿O es mejor usar habitos nuevos en gente vieja?
Los minutos siguen siendo los mismos, pero cada vez se sienten diferentes, aunque no podría decir ajenos.
¿Será el mismo drama cada vez? La espera se torna larga. Quizás sea mejor así.
Aún no hemos completado la media hora. Y tengo un presentimiento que no sucederá nada. Eso es bueno. ¿Estaremos ambos fingiendo indiferencia? Es mejor no darle importancia, sé que nadie lo cree.
¿O solo será paranoia?
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